1. Sé constante
De nada sirve cuidar nuestra piel únicamente cuando vemos que su aspecto no es bueno. En el cuidado de la piel, la prevención es clave y la constancia aún más.
2. Conoce qué tipo de piel tienes
No todas las pieles son iguales y por ello existen tantos tipos de productos para su cuidado. Es esencial conocer nuestra piel para escoger a nuestros aliados perfectos.
3. Límpiate la cara dos veces al día
Limpiar la piel del rostro es esencial para que todos los otros cuidados den sus frutos. Como mínimo, lávate la cara dos veces al día: uno por la mañana para eliminar las toxinas que se desprenden al dormir y otro por la noche para potenciar la función reparadora del sueño.
4. Escoge tu crema hidratante con ayuda de un especialista
La crema hidratante es un must. La dermis está compuesta por un 70% de agua y la epidermis por un 15%. La hidratación es esencial y, por ello, déjate aconsejar por un especialista a la hora de hacer tu elección.
5. Aplícate crema hidratante dos veces al día
Es común pensar que la crema hidratante solo debe aplicarse antes de acostarse, pero también debe hacerse por la mañana. Es recomendable que la crema de día sea diferente a la de noche ya que, como hemos visto en el punto anterior, el funcionamiento de la piel es distinto.