Están estropeados, rotos, desteñidos y/o desgastados. Sabes que no te lo vas a poner por mucho cariño que le tengas. Si es un recuerdo del que no quieres desprenderte, se conservará mejor en una cajita, pero no es buen sitio si lo vemos a diario y nos quita espacio de aquello que nos pondremos a diario. Si no hay cariño ninguno, directamente a la basura, suena cruel pero a veces no valen ni para trapos.
Llevas 2 años sin ponerte. Puedes optar por donarla, regalarla, venderla o ponerla en cuarentena (en una parte del armario fácil de visualizar). Si en 40 días no has encontrado ningún momento para ponértela vuelve a leer este punto y escoge una de las otras opciones que no es la cuarentena.
¿Ha encogido o yo he engordado? O al revés, has bajado de talla y cabes tú más un buenhijo a la vez dentro de ella. Valora la opción de arreglarla si te merece la pena. Si no crees que recuperes esa talla, opta por donar, regalar o vender.