Color: Si te encanta el color en tendencia podrás llevarlo de pies a cabeza porque lo defenderás. Te dará energía y te sentirás con fuerza y buena autoestima. Si te parece muy llamativo, luminoso o por el contrario muy apagado u oscuro, siempre puedes llevarlo como detalle en los zapatos, accesorios o infiltrado en un estampado. Combínalo con otro color con el que estés acostumbrada a vestir y así te sentirás favorecida y en tendencia.
Estilo: Si se lleva el estilo o estética de los años ´80 no hace falta que te conviertas en Alaska en su época con los Pegamoides. Busca una prenda que tenga características parecidas combinada con ropa más básica de esta época.
Prenda: Es una prenda que hace enamorar a todas y cada vez está más en las calles. Todas la quieren si o si… pero recuerda que al final te cansarás de ella muy pronto. Por ejemplo, se llevan las camisetas con volantes, pero tu estilo es más minimalista o masculino, puedes escoger una con un corte más recto con el que te identifiques y algún pequeño volante en los puños, hombros, línea de botones o solapas. Nada exagerado.
Tejido o estampado: Siempre combínalo en un look que sea 100% tú. Y que este tejido o estampado sea un toque que le de chispa. En un bolso, pañuelo, cinturón, zapato, decoración… Así que ya tenemos claro que no hace falta ser una it girl de las que fotografían por la calle antes de un desfile en NY